Tengo que asumir que soy un poco melodramática. El amor es la base de todo para mí, cuando estoy bien en el amor, el resto no importa, pesa menos.
Pero los problemas amorosos han sido siempre una gran piedra en el zapato para mí, será que no sé como resolverlos, será que me aferro a las personas y pongo demasiado en cada relación, no lo sé.
Ojo! No ando ahogando a la gente ni nada que se le parezca, pero me gusta cuidar a la persona que quiero.
En el fondo soy más Susanita de lo que aparento. Sí, quiero un amor, un amor de verdad, con quien despertar a la mañana y desayunar en la cama, que me traiga chocolates los días de lluvia y un ramito de jazmines cuando estoy triste.
Pero bueno, como todo cuento, a Susanita no le son fáciles las cosas y para llegar a su amor deberá convivir con madrastras o huir de dragones. Y me lo tomé siempre bastante bien, pero bueno, creí que todo estaría resuelto a esta altura no que tengo veintinueve años y no sé qué camino conduce al lobo y cuál a la felicidad.
sábado, 10 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
Empezar por el principio...
Me pregunto cuando empezó esto que me está pasando, yo diría que hace alrededor de un año... sí un año.
Resumiendo, tengo veintinueve años y vivo con mi hijo de cinco.
Del padre me separé cuando tenía seis meses y hace exactamente un año estaba de novia, desde hacía más de dos años con quien hoy considero es el amor de mi vida.
Por esa época algo me pasaba con él, por momentos ya no me gustaba y prefería estar sola, y paralelamente dejé mi trabajo en una oficina para dedicarme a un emprendimiento propio, por lo estaba tapada de trabajo, nerviosa, irritable, y también con una discusión con la inmobiliaria que me alquila la casa, en fin, esos momento en que una siente que todo le pasa a una.
Pasaron unos meses así hasta que nos separamos. La verdad es que no lo sufrí mucho, hasta sentí una especie de alivio, pero al pasar los meses, y el resto de las cosas se fueron acomodando, empecé a sufrir mucho su ausencia.
Ahí si ya me sentía en medio del caos! En verdad, nunca dejamos de comunicarnos totalmente, ya sea por tel o por chat y nos veíamos cada tanto pero yo lloraba todo el día y no paraba de trabajar sólo para mantenerme ocupada. Vigilaba el chat cada cinco minutos para ver si estaba conectado y seguía sus movimientos por facebook, una locura.
Así pasaron los seis meses de separarnos y empezamos como a salir otra vez. No en plan novios sino como una relación más light, salíamos los fin de semana, hablábamos más seguido, que se yo, ni tan separados, ni tan unidos, hasta que no me banqué ciertas actitudes de su parte. No sé, a esa altura hacía tres años que estábamos juntos y jugar a los "amigovios" no me salió, así que lo hablamos y la cosa se terminó hace un par de semanas.
Y aquí estoy, peor que antes, no me gustaba como estaba nuestra relación, pero menos me gusta estar separados, entonces otra vez a llorar por los rincones.
Por otro lado, entiendo que él está atravesando un momento algo confuso de su vida, tiene cuatro años menos que yo, nunca tuvo otra novia, cuando me conoció se amoldó mucho a mi vida con hijo incluido, y ahora talves evalúa otras posibilidades y quiere conocer otras cosas, salir, pensar si realmente lo que quiere es estar conmigo. Lo entiendo. Así como sé que lo mejor en este momento es estar separados, soltarlo y dejar que haga su vida, y yo enfocarme en la mía.
En la teoría yo tengo todo muy claro, pero como hacer para llevar eso a la realidad? digo, como hacer para soltarlo realmente? para sacarlo de mi cabeza, para entender que se terminó, para dejar de extrañarlo, de sentirlo, para pensar que alguna vez pueda amar a alguien tanto como lo amo a él.
No sé, no puedo parar de pensar, ya no me importan nuestras diferencias porque pesan más nuestras coincidencias, pesa más el amor que nos tenemos. Acá el problema no es si él me quiere, yo sé que me quiere, pero no es el momento para estar juntos porque necesitamos cosas diferentes, entonces como se hace?
Es difícil.
Resumiendo, tengo veintinueve años y vivo con mi hijo de cinco.
Del padre me separé cuando tenía seis meses y hace exactamente un año estaba de novia, desde hacía más de dos años con quien hoy considero es el amor de mi vida.
Por esa época algo me pasaba con él, por momentos ya no me gustaba y prefería estar sola, y paralelamente dejé mi trabajo en una oficina para dedicarme a un emprendimiento propio, por lo estaba tapada de trabajo, nerviosa, irritable, y también con una discusión con la inmobiliaria que me alquila la casa, en fin, esos momento en que una siente que todo le pasa a una.
Pasaron unos meses así hasta que nos separamos. La verdad es que no lo sufrí mucho, hasta sentí una especie de alivio, pero al pasar los meses, y el resto de las cosas se fueron acomodando, empecé a sufrir mucho su ausencia.
Ahí si ya me sentía en medio del caos! En verdad, nunca dejamos de comunicarnos totalmente, ya sea por tel o por chat y nos veíamos cada tanto pero yo lloraba todo el día y no paraba de trabajar sólo para mantenerme ocupada. Vigilaba el chat cada cinco minutos para ver si estaba conectado y seguía sus movimientos por facebook, una locura.
Así pasaron los seis meses de separarnos y empezamos como a salir otra vez. No en plan novios sino como una relación más light, salíamos los fin de semana, hablábamos más seguido, que se yo, ni tan separados, ni tan unidos, hasta que no me banqué ciertas actitudes de su parte. No sé, a esa altura hacía tres años que estábamos juntos y jugar a los "amigovios" no me salió, así que lo hablamos y la cosa se terminó hace un par de semanas.
Y aquí estoy, peor que antes, no me gustaba como estaba nuestra relación, pero menos me gusta estar separados, entonces otra vez a llorar por los rincones.
Por otro lado, entiendo que él está atravesando un momento algo confuso de su vida, tiene cuatro años menos que yo, nunca tuvo otra novia, cuando me conoció se amoldó mucho a mi vida con hijo incluido, y ahora talves evalúa otras posibilidades y quiere conocer otras cosas, salir, pensar si realmente lo que quiere es estar conmigo. Lo entiendo. Así como sé que lo mejor en este momento es estar separados, soltarlo y dejar que haga su vida, y yo enfocarme en la mía.
En la teoría yo tengo todo muy claro, pero como hacer para llevar eso a la realidad? digo, como hacer para soltarlo realmente? para sacarlo de mi cabeza, para entender que se terminó, para dejar de extrañarlo, de sentirlo, para pensar que alguna vez pueda amar a alguien tanto como lo amo a él.
No sé, no puedo parar de pensar, ya no me importan nuestras diferencias porque pesan más nuestras coincidencias, pesa más el amor que nos tenemos. Acá el problema no es si él me quiere, yo sé que me quiere, pero no es el momento para estar juntos porque necesitamos cosas diferentes, entonces como se hace?
Es difícil.
EL blog en blanco
Bueno, me encuentro aquí, iniciando un blog todavía no se bien por qué...
Cuando tenía unos diez años tenía la costumbre de escribir, escribía mucho sobre lo que me pasaba, sobre todo mis enojos, a modo de catarsis mientras "lloraba sin hacer ruido" como decía mi mamá.
Lo seguí haciendo durante mucho tiempo, pero con los años logré encontrar otras formas de hacer frente a las situaciones además de descargarlas en un papel, sobre todo en mi casa donde les costó entender que pensar distinto no implica confrontar y controlar mi carácter fuerte me llevó un largo proceso de aprendizaje.
La cosa es que ahora, muchos años después, siento la enorme necesidad de escribir y descargar en un papel ciertas cosas, pero hasta eso hoy se me presenta dificultoso... si escribo sentada en la mesa, como si estuviera haciendo la lista del super no me es motivador, entonces prefiero hacerlo en el sillón o cómodamente en mi cama, pero resulta que no se como sostener el cuaderno, se hunde, la lapicera no escribe bien, no encuentro posición... así que termino escribiendo por este medio que el teclado no va a moverse ni hundirse entre almohadones (ah, a los doce me acostaba directamente en el piso y ahi sí que el cuaderno se quedaba quietito, pero ahora tengo veintinueve años y si me tiro al piso a escribir, sobre las baldosas, ahora que es invierno, no me levanto más).
Cuando tenía unos diez años tenía la costumbre de escribir, escribía mucho sobre lo que me pasaba, sobre todo mis enojos, a modo de catarsis mientras "lloraba sin hacer ruido" como decía mi mamá.
Lo seguí haciendo durante mucho tiempo, pero con los años logré encontrar otras formas de hacer frente a las situaciones además de descargarlas en un papel, sobre todo en mi casa donde les costó entender que pensar distinto no implica confrontar y controlar mi carácter fuerte me llevó un largo proceso de aprendizaje.
La cosa es que ahora, muchos años después, siento la enorme necesidad de escribir y descargar en un papel ciertas cosas, pero hasta eso hoy se me presenta dificultoso... si escribo sentada en la mesa, como si estuviera haciendo la lista del super no me es motivador, entonces prefiero hacerlo en el sillón o cómodamente en mi cama, pero resulta que no se como sostener el cuaderno, se hunde, la lapicera no escribe bien, no encuentro posición... así que termino escribiendo por este medio que el teclado no va a moverse ni hundirse entre almohadones (ah, a los doce me acostaba directamente en el piso y ahi sí que el cuaderno se quedaba quietito, pero ahora tengo veintinueve años y si me tiro al piso a escribir, sobre las baldosas, ahora que es invierno, no me levanto más).
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